Con una tarde de calor sofocante, el aforo del Maestranza volvía a completarse , a pesar de haber superado también la barrera de julio, para unos sicológica y para otros dentro ya de sus vacaciones. Para ello nos presentaba un programa netamente andaluz, integrado por una obra poco conocida de J oaquín Turina, 'El castillo de Almodóvar, Suite para orquesta y arpa solo', Op.65 , y dos campanazos del gaditano Manuel de Falla: 'El amor brujo' (versión 1925) y 'El sombrero de tres picos', suites 1 y 2 . Ambos compositores aprendieron en París a envolver la música que habían mamado desde la infancia con un papel de seda, tal vez un pañuelo o quizá un perfume francés, lo que... Ver Más