Un día después de ser investido por tercera vez presidente de la Junta de Andalucía gracias a la mayoría de PP y Vox en el Parlamento autonómico, Juanma Moreno ha repasado en una entrevista en COPE algunos de los asuntos más espinosos del pacto que le devuelve al Palacio de San Telmo.El dirigente popular ha reconocido que ambas formaciones partían de posiciones "mucho más duras", pero que, al comprobar que ningún otro grupo iba a abstenerse para facilitar la investidura, la disyuntiva era entre repetir elecciones —con una parálisis de más de medio año para una comunidad de casi nueve millones de habitantes— o cerrar un acuerdo estable. El resultado, ha explicado Moreno, es un acuerdo de legislatura que compromete cuatro presupuestos (2027-2030), una bajada de impuestos de 350 millones de euros y el refuerzo de los servicios públicos desde principios de "justicia, legalidad y humanidad".políticaEl acuerdo completo (y también resumido) de PP-Vox en Andalucía: memoria histórica, recortes a ONG y en extranjeros, "prioridad nacional"... Pablo Fdez. QuintanillaEl arraigo, el punto más calienteMoreno ha entrado en la polémica del arraigo, el concepto que Vox denomina "prioridad nacional" y que ha centrado las críticas. El presidente ha calificado de "muy graves" algunas afirmaciones escuchadas desde el jueves, como que se dejará a los inmigrantes sin sanidad o que se desescolarizará a niños. "Todo eso es mentira", ha zanjado. Según ha explicado, se trata de un baremo que ya existía en la administración autonómica —por ejemplo, cinco años en dependencia— y que solo se eleva en algunos casos: diez años para la compra de vivienda y cinco para el alquiler. Además, ha subrayado que se aplica a todos los ciudadanos.Una sola consejería para Vox y varias puertas cerradasEl acuerdo otorga a Manuel Gavira una vicepresidencia con una única consejería que agrupa Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local. Moreno ha restado dramatismo: es "exactamente la misma" que ocupó Juan Marín con Ciudadanos entre 2019 y 2022, a la que solo se añade la desregulación.Más revelador ha sido lo que el presidente le negó a Vox. La formación de Abascal mostró "mucho, mucho interés" por Agricultura y Agua, Medio Ambiente —que incluye la Agenda 2030, los parques naturales y Doñana— y las políticas de familia de la cartera de Inclusión Social, como adelantó lavozdelsur.es. Moreno consideró que, por la dimensión y complejidad de Andalucía, no eran las deseables, lo que provocó "diferencias y disputas" hasta que Vox cedió.A quienes le reprochan no haber ido a una repetición electoral, el presidente les ha respondido que los nuevos comicios habrían sido el 25 de octubre y el gobierno no se habría constituido hasta las Navidades, es decir, "ocho meses de parálisis" desde la disolución de marzo. Aguantar habría sido "lo estoico, lo heroico", ha reconocido, pero se preguntó si debía salvar su "vanidad" o pensar en los nueve millones de andaluces bajo su responsabilidad.En clave nacional, Moreno ha asegurado que ha negociado con "absoluta libertad" y sin injerencias de Génova. Eso, a pesar de que Feijóo fue quien adelantó en la mañana del jueves que el acuerdo estaba prácticamente hecho.