Ecopetrol. Imagen: Valora AnalitikUn alto nivel de producción, el fortalecimiento de las reservas probadas, el aumento en la vida útil de estas reservas y en su tasa de reemplazo, junto con una estructura financiera robusta, es lo que requiere Ecopetrol para mantener una buena posición en su calificación de riesgo; esta se encuentra en ‘BB’ con perspectiva estable, lo que representó un descenso como consecuencia de la rebaja en la calificación soberana de Colombia.Lo anterior se debe a que Ecopetrol es una compañía que, en gran medida, pertenece al Estado colombiano. Natalia OByrne, directora senior para América Latina del sector de Energía en Fitch Ratings, manifestó que, además de estos factores, si bien la organización no hace recomendaciones a las compañías, considera que el fortalecimiento de las políticas de gobernanza corporativa, aunque no tendría un impacto inmediato sobre la calificación, sí contribuiría a dar mayor estabilidad a la estrategia empresarial en el largo plazo.Producción de petróleo. Foto: PexelsLa ejecutiva señaló que, con el nuevo panorama para la empresa, es posible que se adopten decisiones en materia operativa y sobre activos dedicados a la producción de petróleo y gas. Esto podría llevar a una revisión de la estrategia de exploración y producción, incluyendo los yacimientos no convencionales mediante fracking.“La calificación está dada al comportamiento de la compañía. Los fundamentales en términos de producción, reservas y diversificación de sus fuentes de producción benefician ese perfil crediticio individual, pero difícilmente van a llegar a tener un impacto sobre la calificación, porque van a estar limitados por la calificación del gobierno soberano”, expresó la experta, quien agregó que la compañía también necesita mantener un perfil financiero robusto.Otros puntos de vistaPor su parte, Alejandro Mesa, socio de Baker McKenzie, manifestó que la situación de las reservas de hidrocarburos en Colombia es preocupante. Indicó que, en términos de exploración y producción de petróleo y gas, el país perdió varios años, y agregó que la suspensión de los pilotos de fracking le quitó a Colombia la posibilidad de contar con una mayor producción de gas y fortalecer así su nivel de reservas.Consideró que siguen existiendo desafíos regulatorios y de licenciamiento que dificultan el desarrollo de nuevos proyectos. Para él, es importante que el nuevo gobierno tome decisiones clave y logre una mayor articulación institucional para impulsar el desarrollo del sector.Fenómeno de El NiñoFrente a la ola de calor que sufriría Colombia hasta el cuarto trimestre de 2027, según los pronósticos de XM, la analista de Fitch consideró que, en principio, no habría grandes afectaciones para la calificación de las generadoras de energía colombianas, ya que, en general, manejan perfiles crediticios sólidos y bajos niveles de apalancamiento.“Son compañías con perfiles crediticios y niveles de apalancamiento bastante sólidos, diversificadas, con diversas fuentes de suministro. Han mantenido hojas de balance sanas y han sido capaces de sortear las presiones derivadas de los fenómenos de El Niño. Además, tienen posiciones contractuales conservadoras”, añadió.Con base en lo anterior, previó una mayor participación de la generación térmica para suplir la demanda de energía, ya que durante condiciones de verano disminuye la capacidad de generación hídrica, que constituye la base de la matriz energética colombiana.OByrne añadió que también se está monitoreando la situación de Air-e, empresa de servicios públicos ubicada en la región Caribe que atiende a más de un millón de usuarios, pero que mantiene múltiples deudas con los agentes generadores de energía, las cuales aún no han sido canceladas, presionando la caja de estas compañías. Air-e permanece intervenida por el Gobierno colombiano desde septiembre de 2024.—