La Guardia Civil ha intervenido 622 kilos de atún rojo capturado presuntamente de forma ilegal que eran transportados en un turismo sin autorización, sin documentación y sin garantías sanitarias. La carga, formada por cuatro ejemplares de grandes dimensiones, fue localizada oculta bajo una lona.La actuación terminó con la destrucción de toda la mercancía y con la tramitación de varias denuncias administrativas por incumplimientos relacionados con la normativa pesquera y sanitaria. Los agentes comprobaron que el pescado carecía de trazabilidad y que no se podía acreditar su origen legal.La Guardia Civil descubre cuatro enormes atunes rojos transportados en un turismo en Barbate.- Los hechos ocurrieron el pasado 30 de junio, durante un dispositivo especial de control de personas y vehículos desarrollado por agentes de Seguridad Ciudadana del puesto de Barbate, en coordinación con patrullas de la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras.Durante la inspección de un turismo, los guardias civiles descubrieron que la carga estaba tapada con una lona. Al retirarla, encontraron cuatro atunes rojos de gran tamaño en el interior del vehículo.Sin refrigeración ni garantías para el consumoDesde el primer momento, los agentes observaron que el vehículo no reunía las condiciones mínimas exigidas para transportar productos perecederos. El turismo carecía de un sistema adecuado de conservación, una circunstancia que suponía un potencial riesgo para la salud pública.Ante esta situación, se solicitó la presencia de efectivos del Seprona, que realizaron una inspección más exhaustiva del cargamento. Las comprobaciones confirmaron que los ejemplares no contaban con la documentación necesaria para acreditar su procedencia.La Guardia Civil descubre cuatro enormes atunes rojos transportados en un turismo en Barbate.- Los cuatro atunes carecían también de las medidas obligatorias de trazabilidad y control sanitario que deben acompañar a este tipo de productos pesqueros durante toda la cadena de comercialización.El peso conjunto de las piezas intervenidas alcanzó los 622 kilogramos, más de media tonelada de atún rojo que no podía ser puesta en circulación al no estar garantizada ni su procedencia ni su estado sanitario.La mercancía fue destruidaTras la intervención, los ejemplares fueron trasladados a una empresa autorizada para proceder a su destrucción. La decisión se adoptó al no poder verificarse el origen legal de la mercancía ni las condiciones en las que había sido transportada.Como consecuencia de los hechos, la Guardia Civil formuló las correspondientes denuncias por presuntas infracciones de la Ley 1/2002, de Ordenación, Fomento y Control de la Pesca Marítima, el Marisqueo y la Acuicultura Marina.También se tramitaron denuncias por incumplimientos del Decreto 145/2018, que regula la comercialización en origen de los productos pesqueros en Andalucía. La intervención se enmarca en los dispositivos de vigilancia destinados a combatir la pesca ilegal y garantizar que los productos del mar lleguen al consumidor cumpliendo las condiciones de legalidad, trazabilidad y seguridad alimentaria.