Parte de los descendientes del último presidente del Gobierno durante la Segunda República, el grancanario Juan Negrín López, han decidido acogerse a la Ley de Memoria Democrática, conocida como la ley de nietos, que otorga la nacionalidad española a los sucesores de los que salieron al exilio o emigraron. La vuelta al país de origen por parte de la saga nacida en Gran Canaria tiene su contrapunto bien visible en la presidente de honor de la Fundación que lleva el nombre del político y catedrático, su nieta Carmen Negrín Fetter: por fidelidad a su abuelo y a uno de los Trece puntos con los que el republicano intentó negociar una paz con Franco. El pueblo tiene que elegir, no se le puede imponer un modelo, como es ahora la monarquía, subraya para hacer explícito su rechazo a no participar en la regulación diseñada por el Gobierno de Sánchez.Seguir leyendo....