Argentina no solo puede destacarse por su juego vistoso, tiene una cultura del sufrimiento y otra vez se puso de manifiesto en la victoria por 3-2 frente a Cabo Verde. Tuvo que disputar 120 minutos en el Estadio Miami y recibió el premio de su esfuerzo. El martes se enfrenta en Atlanta contra Egipto, que eliminó a Australia en los penales. "Partido durísimo, pero este equipo nunca se rinde. Cuando se dice que no hay rival fácil esto es lo que se demostró", dijo el entrenador, Lionel Scaloni, mientras los jugadores se fundían entre abrazos. "Hubiera sido una locura perder", dijo, una manera de reconocer que ese miedo estuvo en su mente o la de los jugadores después de que el rival pusiera el partido entablas dos veces. "Argentina compite y va a competir hasta el final", destacó no obstante.Seguir leyendo....