El Hospital Materno Infantil de Málaga ha realizado con éxito una intervención pionera en una bebé de un mes y unos tres kilos de peso. Se trata de una distracción mandibular mediante distractor interno, una operación registrada por primera vez con estas características en una paciente de tan corta edad y bajo peso.La intervención ha sido llevada a cabo por la Unidad de Cirugía Maxilofacial Pediátrica del centro, en coordinación con los equipos de Neonatología, Anestesia, Digestivo y Neumología Pediátrica. La paciente había sido derivada desde un centro sanitario privado, según ha informado este viernes la Consejería de Sanidad en un comunicado.🌟 Nuevo hito de la sanidad pública andaluza.👶 El Hospital Materno Infantil de #Málaga ha realizado una operación pionera a una paciente neonatal de solo un mes de vida y 3 kilos, el primer caso registrado de estas características.Un éxito que refleja la excelencia, la…— Antonio Sanz Cabello (@antoniosanz) July 3, 2026La bebé estaba diagnosticada de secuencia de Pierre Robin, una alteración congénita que se caracteriza por una mandíbula de tamaño reducido, conocida como micrognatia, el desplazamiento posterior de la lengua y la obstrucción respiratoria. Esta condición suele estar asociada también a dificultades graves para la alimentación y, en algunos casos, a paladar hendido.La complejidad del caso no residía solo en el diagnóstico, sino también en las condiciones de la paciente. La intervención se ha realizado en una bebé neonatal de apenas un mes y alrededor de tres kilos, lo que obligó al equipo a diseñar un procedimiento especialmente preciso y adaptado a su tamaño.Una técnica para abrir la vía aérea y mejorar la alimentaciónLa distracción mandibular es una técnica quirúrgica que permite alargar de forma progresiva la mandíbula y los músculos del suelo de la boca. Con ello se consigue recolocar la lengua hacia delante y ampliar el espacio de la vía aérea superior, una mejora clave para facilitar la respiración y reducir el riesgo de complicaciones vinculadas a la obstrucción respiratoria.En este caso, el equipo utilizó distractores internos específicamente adaptados al tamaño de la paciente. Además, incorporó planificación quirúrgica avanzada mediante tecnología 3D y guías personalizadas, lo que permitió aumentar la precisión de la cirugía y minimizar la agresividad del procedimiento.El cirujano maxilofacial pediátrico Francisco Ruiz ha destacado que se trata de "un caso de enorme complejidad técnica" debido al reducido tamaño y peso de la paciente, una circunstancia que obligó a "una planificación extremadamente precisa y personalizada".Ruiz ha explicado también que la distracción mandibular "permite actuar directamente sobre el origen de la obstrucción respiratoria, favoreciendo la normalización de la función respiratoria y una adecuada ganancia ponderal, aspectos fundamentales para la recuperación del recién nacido".La evolución de la paciente refleja la mejoría obtenida tras la operación. La bebé ingresó con un peso de 3.460 gramos y pudo recibir el alta hospitalaria después de alcanzar los 4.470 gramos, un avance que "refleja la mejoría clínica obtenida tras el procedimiento", según ha indicado el equipo.Tecnología 3D y trabajo coordinado entre varias especialidadesLa incorporación de planificación en tres dimensiones ha sido uno de los elementos clave de la intervención. Francisco Ruiz ha subrayado que "la incorporación de tecnología 3D y de guías quirúrgicas individualizadas ha sido clave para aumentar la seguridad y exactitud del procedimiento, especialmente en un paciente neonatal de estas características".El especialista también ha resaltado el papel del enfoque multidisciplinar en el resultado final. "El trabajo coordinado entre todas las especialidades implicadas ha sido fundamental para el éxito del tratamiento y la evolución clínica del bebé", ha señalado. La distracción mandibular se plantea como una alternativa menos invasiva frente a otros abordajes tradicionales. En casos graves de micrognatia, permite evitar la realización de traqueostomías y favorece una mejoría precoz de la vía aérea.Además de mejorar la respiración, esta técnica facilita la alimentación y contribuye al desarrollo funcional y nutricional del recién nacido. En pacientes tan pequeños, estos aspectos resultan fundamentales para la recuperación y para lograr una evolución clínica favorable.El procedimiento se desarrolla en distintas fases. Primero se establece un periodo inicial de latencia tras la cirugía; después se activa gradualmente el distractor para generar nuevo tejido óseo; y, por último, se inicia una fase de consolidación hasta completar la formación y estabilización del hueso.