La apuesta por la automatización y los agentes de IA puede haberse llevado a cabo con más urgencia que la recomendada por las capacidades actuales de estos sistemas. Al menos así se desprende de las últimas manifestaciones realizadas por el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, en una reunión interna celebrada este jueves y de la que se ha hecho eco la agencia Reuters.Zuckerberg admitió en esa conferencia que la trayectoria del desarrollo de sistemas agénticos durante los últimos cuatro meses "no se ha acelerado de la forma en que esperábamos", algo que no ha podido corregir ni siquiera la llegada de Muse Spark, el modelo de IA multimodal más avanzado de Meta. De igual modo, reconoció abiertamente que las grandes apuestas de la compañía por esta nueva estructura "aún no han dado sus frutos", lo que supone un reconocimiento tácito de una estrategia que no ha cumplido con las expectativas.Precipitación en la incursión en el mundo de los agentes de IAEsta situación se debe, en parte, a un error de cálculo en los tiempos y en el potencial de las herramientas actuales por parte de la dirección de Meta. Cabe recordar que la compañía ejecutó el pasado mes de mayo el despido de 8.000 empleados con la mirada puesta en el crecimiento de la automatización, al tiempo que reubicaba a unos 7.000 ingenieros hacia su división de inteligencia artificial para asumir esas funciones. Pero el resultado para la tecnológica de Menlo Park no ha sido el deseado. El propio Zuckerberg admitió en la referida conferencia que este profundo proceso de reestructuración interna no fue tan limpio como le hubiese gustado, debido a que la cúpula actuó con la presión de llegar tarde a una tendencia con una presencia creciente en el discurso tecnológico como la de los agentes de IA. Lejos de eso, la precipitación y la falta de madurez de los sistemas actuales pueden haber ralentizado el avance de la empresa matriz de Facebook, Messenger, Instagram, WhatsApp y Threads en este apartado específico del universo algorítmico.Reconocido el panorama actual, el máximo dirigente de Meta quiso también trasladar cierta calma a los directivos y jefes de equipo presentes en la reunión. Para ello, señaló que la previsión es la de una mejoría que se verá en los próximos dos trimestres, en los que las inversiones de Meta podrían comenzar a dar sus frutos. Los gastos en infraestructura y equipos de inteligencia artificial de Meta se estiman en los 145.000 millones de dólares para este ejercicio, por lo que la necesidad de obtener retorno a sus movimientos comienza a ser apremiante.Con una situación tensa entre sus empleados tanto por los despidos efectuados como por la implantación de una herramienta de seguimiento ideada precisamente para entrenar a los agentes de IA, las aguas están revueltas en la orilla Zuckerberg de la Bahía de San Francisco. Reconocer el error es el primer paso para subsanarlo y Meta parece haber adoptado ese camino con respecto a los sistemas agénticos y su capacidad de resolver más escenarios en el seno de la compañía de los que su potencial les permite.