Los pueblos afectados por la DANA preparan sus alcantarillados antes de las lluvias de otoño

Wait 5 sec.

En mes y medio se cumple el segundo aniversario de la DANA y los vecinos de los pueblos afectados siguen sintiendo miedo y preocupación cada vez que hay una alerta por lluvias. "Al final se nos ha quedado como un trauma", relata Sergio, vecino de Alfafar.En municipios como Catarroja, Torrent, Aldaia, Sedaví o Alfafar aprovechan estos meses de verano para preparar sus redes de alcantarillado de cara a las lluvias torrenciales que puedan llegar en otoño.En Catarroja, desde el Ayuntamiento explican que están aprovechando estos meses para actuar en las acequias, con trabajos de limpieza y desbroce, así como con la retirada de cañas. Además, durante este mes de agosto han intensificado la limpieza de los imbornales, comenzando por los puntos más críticos y las zonas más sensibles ante posibles episodios de lluvias."Se está prestando especial atención al entorno de la calle Pelayo, por ser uno de los puntos más bajos de Catarroja, así como a la zona de Barraques, el Camí de les Corregudes y las principales avenidas", añaden desde el consistorio.En Alfafar continúan con el plan de reconstrucción. "Esperemos que finalice a finales de 2026. Actualmente tenemos el 80 % del alcantarillado renovado", explica su alcalde, Juan Ramón Adsuara."Hay muchas calles que no tenían una red separativa de aguas. Todas las aguas, tanto las residuales de los domicilios como las pluviales, iban por el mismo conducto. Ahora estamos aprovechando y, al levantar estas calles, hacemos esta red separativa de aguas", relata Adsuara.Reconstrucción de todo lo dañado y tareas de limpieza, inspección y mantenimiento con el objetivo de dejarlo todo a punto para que, cuando llueva, el camino del agua esté despejado.Aldaia, Torrent, Picanya, Sedaví o Massanassa son otros de los municipios que, durante estas semanas de calor intenso, aprovechan para agilizar estos trabajos."Poco a poco los están arreglando", comentan algunos vecinos. Otros, en especial los que viven en las zonas más críticas y sensibles, siguen sintiendo ese miedo y esa intranquilidad.Rosario relata que "cuando llueve un poco los imbornales se embozan", mientras que Manuel explica que "si vuelve a venir otra tromba de agua, nos va a poner hasta las orejas, porque las alcantarillas no tragan".Desde Alfafar, su alcalde destaca que cuentan "con un equipo de 20 personas en la vía pública que, dependiendo de las alertas y del protocolo que tenemos según la probabilidad de lluvia, sí que activamos"."En las zonas que son más sensibles sí que actuamos para tenerlas libres y vamos a adelantar la poda de los árboles para que todo lo que son restos de hojas, o cuando caiga la hoja, no obture nuestras alcantarillas", señala.Adsuara añade que también cuentan "con otro equipo de especialistas de acequias, agropecuarios, que están trabajando en desastres naturales para ampliar la salida del agua en caso de avenida de lluvias hacia los campos de arroz o, lo que es en este caso, la Albufera".