Las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt dieron a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) no solo un resultado récord, sino que acaricia la mayoría absoluta que anhela para dar por finiquitado el cortafuegos germano. Es un triunfo sin paliativos para un partido bajo observación de los servicios secretos alemanes por su "indudable extremismo", que en ese land de este del país está dominada por su ala más radical y cercana al neonazismo. Ha dejado además en evidencia el derrumbe del centro político y muy especialmente el de la Unión Cristianodemócrata (CDU) del canciller Friedrich Merz. Los recortes en jubilaciones y prestaciones sociales impulsados por su coalición con los socialdemócratas son una bofetada para los ciudadanos no solo de esa parte del país, sino para el conjunto de una Alemania económicamente estancada donde crece la precariedad social.Seguir leyendo....