Falta la cara. Le falta, de hecho, casi todo el rostro: un golpe, quizá deliberado, se llevó por delante los rasgos que habrían permitido saber a quién representaba esta cabeza de piedra caliza, tallada a tamaño casi natural hace unos 2.400 años. Lo que sí ha sobrevivido es el peinado —una trenza recogida en la […]