Francia tenía su Tour desde 1903 e Italia, el Giro, desde 1909, pero en España no había una carrera similar. Sólo la Volta se alzaba como certamen ciclista por etapas desde 1911. Había que crear una prueba a imagen y semejanza de las rondas francesa e italiana. Nunca hubo dudas sobre el nombre; si Tour y Giro, traducidos al castellano, significan vuelta, qué mejor que bautizar a la carrera con esta denominación en 1935.Seguir leyendo....