Cinco españolas comenzaron en el cuadro en esta edición del US Open y ya no queda ninguna. Buena parte de la culpa la tiene el sorteo y Coco Gauff. La suerte puso a las dos mejores raquetas de nuestro país en estos momentos, Paula Badosa y Cristina Bucsa, en su camino y la estadounidense se ha deshecho de ambas. Doblegó a Badosa en segunda ronda y este sábado, en tercera ronda, evitó que Bucsa regresara a octavos, a donde llegó el año pasado (6-3, 6-4) Gauff, número 4 del mundo, es una de las favoritas para llevarse el 'grande' de Nueva York este año. Viene de ganar el Masters 1.000 de Cincinatti, el gran torneo previo al Abierto de EE.UU., donde se afilan las raquetas. Y lo ha hecho con gran autoridad: Gauff llegaba al partido contra Bucsa habiendo ganado los últimos 15 sets que ha disputado. Una gran autoridad que, sin embargo, tuvo grietas ante la tenista cántabra. Bucsa no tenía nada que perder y compareció en Arthur Ashe, la central de Nueva York, con desparpajo y coraje. Al igual que Badosa en segunda ronda, que también le competió muy bien a Gauff, Bucsa no se guardó nada. De hecho, esa agresividad le permitió adelantarse en el primer set con la ruptura del saque de Gauff. La estadounidense recuperó ese saque, pero eso no desmontó a Bucsa. Volvió a tener punto de 'break' inmediato ante el desempeño errático de Gauff. La estadounidense es muy querida en esta pista y tiene que gestionar las expectativas. Ganó aquí en 2023, con solo 19 años, y se convirtió de inmediato en la gran sensación del tenis estadounidense, justo cuando Serena Williams empezaba a flaquear. Era la versión estadounidense y femenina del paso de Rafael Nadal a Carlos Alcaraz . Desde entonces, Gauff ha tenido una carrera reseñable. Ha ganado en Roland Garros (2025) y es una habitual de las rondas finales en los 'grandes' (este año, semifinal en Wimbledon). Pero desde 2023 no ha pasado de octavos en Nueva York. Bucsa no aprovechó esa oportunidad y después lo pagó. Gauff, con más potencia y recursos, se acabó llevando la manga, pese a enredarse en fallos y con unos números de primer saque muy flojos. El segundo set fue todavía más alocado. Bucsa salió a por todas, incluso con más agresividad: cuando las fuerzas flojean, abundan los disparos. Y la española tenía razones para llegar al límite. En la anterior ronda, frente a la peleona japonesa Himeno Sakatsume, jugó un partido de tres horas, con los tres sets decididos en el desempate. Bucsa luchó y luchó. Aguantó hasta el 3-3, cuando tiró la toalla con su saque. Gauff, muy despistada, con señales negativas si quiere aspirar a todo, le volvió a regalar otro saque. Pero para entonces la cántabra ya no daba más de sí. Se fue con la cabeza alta, entre los aplausos de la Arthur Ashe. La delegación española se queda reducida a alguien con quien incluso no se contaba: Carlos Alcaraz. Pese a cuatro meses y medio fuera de las pistas, este domingo regresa a Arthur Ashe para su partido de octavos frente a Tommy Paul , el primer hueso de este US Open, la gran prueba de su estado de forma.