Las despedidas con llantos y rabietas durante los primeros años de vida de un niño son muy habituales, aunque no por ello dejan de ser inquietantes. Los pequeños pueden alterarse fácilmente cuando sus padres, abuelos o cuidadores intentan dejarlos a cargo de otra persona, y eso es precisamente lo que suele ocurrir durante los primeros días de clase.Seguir leyendo....