Tadej Pogacar se hace eterno y aunque no corra la Vuelta, en cierto modo, sigue estando presente en la carrera. Circulan por carretera, a bordo del autobús de su equipo, los muñequitos que se ganó por subir cada día al podio hasta que hace una semana todo se fue a hacer puñetas. En su escuadra sólo quedan cuatro corredores en competición y, en estas condiciones, se hace muy complicado luchar por ganar una etapa y salir del shock que dejó el abandono del astro esloveno. Pese a ello, lo intentan cada día.Seguir leyendo....