Una serpiente viajó escondida en un cargamento militar hasta una isla del Pacífico a fines de los años 40: cuatro décadas después había devorado a 10 de las 12 aves nativas
Nadie la vio subir a bordo. Nadie sospechó nada durante años. Pero un solo polizón reptil bastó para silenciar por completo los bosques de una isla entera y desatar una reacción en cadena que los científicos todavía siguen midiendo hoy