Un usuario de Tussam, anonadado por el declive imparable del servicio, recurría a Lewis Carroll y a su Bosque del Olvido para resaltar la importancia del nombre de las cosas a cuenta de la ocurrencia que envenena, caos circulatorio mediante, la vida del sevillano. «Dejemos de decir 'tranvibús' para dignificar como una cosa novedosa lo que no es más que una chapuza. Obligar a la gente a pudrirse a diario en atascos apocalípticos mientras ven pasar por un carril exclusivo a un autobús vacío supone un atentado contra la salud pública». En la moda de denominarlo todo con siglas, como aquel LE que venía desde Sevilla Este, mi indignado amigo proponía rebautizar el tranvibús como 'Línea BI', apócope de Basura... Ver Más