El Gobierno central ha decidido elevar el tono en su pugna para conseguir que el catalán, el euskera y el gallego se conviertan en lenguas oficiales de la UE y advertir de que no le será "posible aceptar" que se incluyan lenguas adicionales en el reglamento lingüístico de la UE como resultado de la entrada de nuevos Estados miembros si antes no se ha dado luz verde a su petición.Seguir leyendo....