La cifra que aparece en una caja de ibuprofeno indica cuánto principio activo contiene cada comprimido. Conviene distinguirla del alivio que se espera conseguir: aumentar la cantidad de medicamento no garantiza que un dolor puntual vaya a aliviarse antes ni en mayor medida.Este fármaco pertenece a los antiinflamatorios no esteroideos, conocidos como AINE. Su acción reduce la producción de prostaglandinas, sustancias que participan en procesos como el dolor y la inflamación. Ese mecanismo explica por qué puede aliviar síntomas, pero también obliga a tener en cuenta sus efectos sobre otras funciones del organismo.Para valorar su seguridad también cuentan los días de uso y las enfermedades previas. La elección de una presentación debe ajustarse al motivo del tratamiento y a las indicaciones sanitarias, en lugar de dar por hecho que la caja con más miligramos será la más adecuada.Qué muestran las pruebas Ver esta publicación en Instagram El farmacéutico Mariano Giménez resume esa confusión con una frase: «Quizá más dosis no significa más alivio». La escribe en el texto que acompaña a una publicación de su cuenta de Instagram, @farmaciamarianogimenez, dedicada al uso de ibuprofeno ante un dolor de cabeza. Allí advierte de que subir la dosis para dolores puntuales puede aumentar las complicaciones digestivas, cardiovasculares y renales sin aportar una mejora analgésica equivalente.La comparación entre cantidades se ha llevado también a la investigación farmacológica. Un ensayo de Sergey Motov y sus colaboradores, publicado en 2019 en Annals of Emergency Medicine, estudió a 225 adultos atendidos en urgencias por dolor agudo. Los participantes se repartieron en tres grupos de 75 y recibieron una dosis de 400, 600 u 800 mg. A los 60 minutos, la reducción del dolor fue similar en los tres grupos.El resultado se refiere al alivio a corto plazo en aquellos pacientes. No demuestra que todas las pautas sean intercambiables para cualquier enfermedad ni permite modificar un tratamiento prescrito. Además, el ensayo no registró acontecimientos adversos en ninguno de los grupos: tampoco sirve para calcular cuánto crece cada riesgo al pasar de una presentación a otra.Cantidad diaria y precaucionesEn su evaluación del riesgo cardiovascular, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) sitúa las dosis altas de ibuprofeno en 2.400 mg diarios o más y las asocia con mayor riesgo de trombosis arterial. Se trata de la cantidad acumulada durante el día. La información disponible no sugiere ese incremento con hasta 1.200 mg diarios, aunque esto no elimina los demás riesgos del fármaco. La recomendación es emplear la menor dosis que controle los síntomas durante el tiempo más breve posible.La ficha técnica de Ibuprofeno Sandoz Care 400 mg precisa que el riesgo de hemorragia, úlcera o perforación gastrointestinal aumenta con las dosis de AINE. También destaca la mayor vulnerabilidad de las personas mayores y de quienes tienen antecedentes de úlcera. Por su parte, la deshidratación exige especial precaución por el riesgo de insuficiencia renal.Los riesgos de la automedicación también dependen de los tratamientos que ya se toman. El prospecto de Ibufén Xpress 400 mg indica que debe evitarse combinarlo con otros antiinflamatorios y consultar si se utilizan anticoagulantes, entre otros medicamentos. Ante enfermedades del riñón, del hígado o del corazón, la pauta necesita valoración médica; la cifra del envase, por sí sola, no resuelve esa decisión.Un dolor de cabeza que vuelve una y otra vez merece revisar qué está ocurriendo. La ficha técnica citada advierte de que el uso prolongado de analgésicos puede causar cefaleas y que estas no deben tratarse aumentando la dosis. El prospecto establece además la consulta médica si el dolor empeora o se prolonga más de cinco días en adultos, tres en adolescentes.