En España, aproximadamente un 45 % de la población sufre o sufrirá algún tipo de alopecia, por lo que estamos hablando de un porcentaje muy alto. Pues bien, un medicamento que ya se utiliza para tratar la artritis podría convertirse también en una alternativa para las personas que sufren de alopecia areata. Los resultados de dos ensayos clínicos internacionales son especialmente llamativos: el upadacitinib consiguió estimular un importante crecimiento del cabello en muchos pacientes y, en algunos casos, permitió recuperar prácticamente todo el pelo del cuero cabelludo.Para entender por qué este fármaco puede funcionar, primero hay que fijarse en el origen de la enfermedad. La alopecia areata es un trastorno autoinmune: el sistema inmunitario se equivoca de objetivo y ataca los folículos pilosos, las estructuras encargadas de producir el cabello. La consecuencia más visible es la caída del pelo, aunque la intensidad puede ser muy diferente de una persona a otra. A veces, aparecen solo pequeñas zonas despobladas; en los casos más severos, en cambio, se puede perder todo el cabello e incluso afectar a las cejas, las pestañas y otras zonas del cuerpo.Dos ensayos ponen a prueba el potencial del tratamiento Cabe destacar que no siempre se trata de una caída pasajera. Algunas personas permanecen o incluso más tiempo, sin recuperar una cantidad significativa de cabello. Precisamente por eso, encontrar tratamientos capaces de actuar sobre el mecanismo que desencadena la enfermedad se ha convertido en uno de los principales objetivos de la investigación.El upadacitinib forma parte de los llamados medicamentos inhibidores de las quinasas Janus, conocidos habitualmente como inhibidores JAK. Su función es bloquear determinadas señales que intervienen en la respuesta inflamatoria del sistema inmunitario. La idea de los investigadores es relativamente sencilla: si esas señales ayudan a desencadenar el ataque contra los folículos, bloquearlas podría reducir ese ataque y dar al cabello una oportunidad para volver a crecer.Los ensayos clínicos se llevaron a cabo en centros médicos de Norteamérica, Europa y China y estuvieron dirigidos a pacientes con alopecia areata grave. De media, los participantes habían perdido alrededor del 84 % del cabello del cuero cabelludo antes de comenzar el estudio. Algunos, además, llevaban al menos seis meses sin experimentar una recuperación relevante.Hasta un 80 % de cobertura capilar tras 24 semanas Para el estudio, los investigadores usaron upadacitinibPara el estudio, los investigadores dividieron a los participantes de forma aleatoria para que recibieran 15 o 30 miligramos de upadacitinib al día, o un placebo. Después fueron siguiendo la evolución del cabello para comprobar hasta qué punto el tratamiento podía revertir la pérdida. Los resultados, publicados el 12 de agosto en JAMA Dermatology, fueron claramente mejores entre quienes recibieron el medicamento que entre quienes tomaron el placebo.Tras 24 semanas, aproximadamente la mitad de los pacientes tratados con cualquiera de las dos dosis había conseguido recuperar al menos el 80 % de la cobertura capilar del cuero cabelludo. En algunos casos, la respuesta fue todavía mayor: hubo participantes que llegaron a recuperar prácticamente todo el cabello. El dato cobra mayor importancia cuando se recuerda que, al comenzar los ensayos, habían perdido de media el 84 %.Eso sí, no todos respondieron de la misma manera. La cantidad de cabello recuperado y la rapidez con la que apareció el crecimiento variaron de un paciente a otro. Por lo tanto, los resultados son prometedores, pero no significan que el tratamiento vaya a producir exactamente el mismo efecto en todas las personas. ¿Me voy a quedar calvo? Así funciona la herencia genéticaEl interés por el upadacitinib también se explica porque no es un medicamento completamente nuevo. Ya se emplea para tratar distintas enfermedades inflamatorias, entre ellas la artritis reumatoide. Existe, por tanto, experiencia previa con su mecanismo de acción y con su grado de seguridad, aunque su utilización para la alopecia areata plantea cuestiones que todavía deben estudiarse.Queda por saber, sobre todo, cuánto tiempo puede mantenerse el cabello recuperado y cuáles son los riesgos asociados a un tratamiento prolongado. Será necesario seguir a los pacientes durante más tiempo para responder a esas preguntas. En personas con alopecia areata grave o persistente, conseguir que el cabello vuelva a crecer de manera significativa en cuestión de meses podría suponer un avance importante y, sobre todo, demuestra el potencial de abordar la enfermedad desde su raíz: la alteración del sistema inmunitario.