Opus Dei responde a Obispo por caso Torreciudad: no sustrajimos a la Virgen

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(ZENIT Noticias / Roma, 05.09.2026).- Una imagen mariana de varios siglos de antigüedad se ha convertido en el punto focal de una de las disputas eclesiales a las que se enfrenta actualmente la Iglesia Católica en España.La controversia en torno a Torreciudad no versa, en su núcleo, sobre quién es propietario de la imagen medieval de Nuestra Señora de los Ángeles. En ese punto, la Prelatura del Opus Dei afirma que no hay desacuerdo: la propiedad pertenece a la Diócesis de Barbastro-Monzón. El conflicto real concierne a una pregunta más compleja: quién tiene derecho a determinar dónde debe permanecer la imagen y cómo deben interpretarse los acuerdos que regulan su custodia y uso.El último intercambio ha agudizado la división entre el obispo Ángel Pérez Pueyo de Barbastro-Monzón y la Prelatura del Opus Dei, mientras la resolución definitiva permanece en manos de la Santa Sede.El obispo ha insistido en que la imagen románica original debe regresar permanentemente a la antigua ermita donde generaciones de católicos locales la veneraron. La Prelatura, sin embargo, ha rechazado firmemente cualquier insinuación de que la imagen fuera llevada ilegalmente o retenida indebidamente en el santuario moderno, donde ha sido venerada públicamente desde 1975.Tras la disputa se esconde una historia que se remonta a más de seis décadas.Según la última declaración del Opus Dei, una escritura pública firmada el 24 de septiembre de 1962 cedió a perpetuidad el dominio útil —sin transferir la propiedad— tanto de la antigua ermita como de la imagen. El acuerdo incluía responsabilidades de restauración, conservación, promoción del culto y acceso para los peregrinos.Un segundo acuerdo, fechado el 8 de septiembre de 1966, establecía que la fundación Torreciudad construiría y financiaría un nuevo santuario con la condición expresa de que la imagen mariana recibiera culto y veneración en él. El mismo convenio contemplaba la antigua ermita y la nueva iglesia como parte de un único complejo religioso.Para la Prelatura, esos documentos socavan fundamentalmente la acusación de que la imagen fue sustraída de algún modo sin autorización.Argumenta que la estatua nunca salió de Torreciudad, que fue trasladada solo una corta distancia a la nueva iglesia y que permaneció dentro del mismo lugar devocional. La imagen, afirma la Prelatura, fue restaurada en 1964 y de nuevo hacia 1970 con autorización episcopal antes de ocupar su lugar en el retablo mayor del santuario en 1975.La Diócesis de Barbastro-Monzón interpreta la historia de manera diferente.El obispo Pérez Pueyo ha señalado que la investigación histórica y jurídica diocesana no establece, en los archivos diocesanos, una salida autorizada y documentada legalmente de la imagen de su ubicación original. Ha dejado claro que, para él, el futuro del santuario y el futuro de la estatua medieval son cuestiones separadas.La diócesis, ha dicho, no busca el control de la nueva iglesia, sus bienes, finanzas u organizaciones vinculadas a su gestión. Tampoco reclama compensación económica. Su reivindicación principal concierne a la ubicación permanente de la imagen original.El obispo ha llegado a indicar que preferiría poner su renuncia a disposición del Papa antes que aceptar lo que considera una inaceptable pérdida del vínculo de la imagen histórica con su pueblo.Ese lenguaje provocó una respuesta inusualmente directa de la Prelatura del Opus Dei.Un desacuerdo legítimo sobre los efectos jurídicos de acuerdos históricos, argumentó, no debería transformarse en una acusación de robo, usurpación o retención ilegal. La cuestión, sostiene la Prelatura, es precisamente el tipo de disputa que debería resolverse mediante la autoridad eclesiástica competente y no a través de acusaciones públicas cada vez más graves.Esa autoridad ya está involucrada.El nombramiento del arzobispo Alejandro Arellano como comisario pontificio con plenas facultades para Torreciudad fue realizado por el Papa Francisco a raíz de una solicitud del propio obispo Pérez Pueyo, según la Prelatura. La Diócesis de Barbastro-Monzón acogió públicamente con satisfacción la intervención de Roma en octubre de 2024 y expresó confianza en las decisiones que la Santa Sede adoptara en su momento.Hoy, sin embargo, el obispo ha expresado reservas sobre el modo en que se ha desarrollado el papel del comisario, especialmente si el proceso se percibe como una reducción de una disputa sobre derechos y responsabilidades a una negociación en la que se espera que la diócesis simplemente haga concesiones.El desacuerdo implica, por tanto, algo más que la ubicación de un objeto sagrado. Toca la gobernanza eclesiástica, la interpretación de acuerdos históricos, la relación entre una diócesis y un importante centro de peregrinación, y el papel apropiado de la Santa Sede cuando esas cuestiones ya no pueden resolverse localmente.La envergadura de Torreciudad explica también por qué la disputa ha atraído tanta atención.El santuario moderno, inaugurado en 1975, ha acogido a más de 10 millones de peregrinos a lo largo del último medio siglo y recibe actualmente unos 200.000 visitantes al año, según las cifras citadas por la Prelatura. Esta argumenta que la nueva iglesia hizo accesible la devoción a Nuestra Señora de los Ángeles a un público mucho más amplio, en particular a peregrinos de edad avanzada y personas con discapacidad.Al mismo tiempo, la Prelatura insiste en que la antigua ermita nunca fue abandonada. Fue restaurada, preservada dentro del mismo complejo y permanece abierta al culto y a los visitantes.Esa doble historia es quizás el elemento más importante para comprender el conflicto actual. La pregunta no es simplemente si un nuevo santuario reemplazó a un antiguo. Ambos lugares siguen existiendo y ambos tienen significado religioso. Lo que permanece sin resolver es si la imagen original debe seguir siendo el centro espiritual del santuario moderno o regresar permanentemente a la pequeña ermita donde su devoción local se desarrolló durante siglos.La disputa adquirió brevemente una dimensión altamente simbólica durante la 47.ª Romería de las Vírgenes de la Ribagorza y el Sobrarbe. La estatua original fue devuelta temporalmente a la antigua ermita para la celebración, con autorización del comisario pontificio. Para la procesión posterior hacia el nuevo santuario, sin embargo, se utilizó una copia de peregrinación especialmente preparada en lugar del original histórico.Ese arreglo permitió que la celebración tuviera lugar sin prejuzgar la solución permanente.Por ahora, Roma sigue siendo la que tiene la responsabilidad decisiva.La Prelatura del Opus Dei afirma que sigue comprometida con el diálogo, la cooperación con el comisario pontificio y la aceptación de cualquier decisión que la Santa Sede adopte en última instancia. También ha recordado que, ya en 2020, buscó un marco jurídico actualizado para Torreciudad e incluso había considerado la posibilidad de que la nueva iglesia se convirtiera en un santuario diocesano.El obispo Pérez Pueyo, por su parte, ha propuesto otro posible futuro: el reconocimiento internacional de Torreciudad bajo la autoridad directa de la Santa Sede, con Roma supervisando su realidad pastoral y económica mientras la imagen histórica permanece en su ermita original.Las propuestas contrapuestas revelan cuánto más está en juego que la ubicación física de una estatua medieval.Torreciudad se ha convertido en un lugar donde la memoria local se encuentra con la peregrinación internacional, donde una devoción popular de siglos se encuentra con las estructuras eclesiásticas modernas, y donde dos instituciones católicas aguardan ahora un juicio capaz de proteger tanto los derechos legítimos como la unidad de la Iglesia.Esa unidad puede ser, en última instancia, la cuestión más importante de todas. Un santuario mariano está destinado a reunir a los creyentes en torno a la oración, la reconciliación y la fe, no a convertirse en símbolo permanente de división.Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace. The post Opus Dei responde a Obispo por caso Torreciudad: no sustrajimos a la Virgen appeared first on ZENIT - Espanol.