La Fiscalía General de la Nación de Colombia ha imputado a una pareja de falsos médicos acusada de practicar procedimientos estéticos y cirugías a más de 200 personas en distintos inmuebles de Bogotá que habían sido acondicionados para aparentar que eran centros sanitarios legalmente habilitados.Ambos investigados han sido imputados por los delitos de concierto para delinquir, estafa a colectivos y falsedad material en documento público, cargos que aceptaron ante las autoridades judiciales.Según la investigación, ninguno de los dos contaba con la formación académica ni con los títulos profesionales necesarios para ejercer la medicina y realizar intervenciones quirúrgicas. Tampoco disponían de las condiciones sanitarias requeridas para efectuar estos procedimientos.Para ganarse la confianza de sus posibles clientes, ambos utilizaban diplomas falsificados con los que se presentaban como profesionales sanitarios. Además, promocionaban sus servicios principalmente a través de las redes sociales y ofrecían las operaciones a precios atractivos.La Fiscalía sostiene que los acusados fueron trasladando su actividad a diferentes inmuebles, que adecuaban para hacerlos pasar por establecimientos de salud autorizados. En estos espacios recibían a sus clientes y realizaban las intervenciones pese a carecer de las garantías médicas y sanitarias necesarias.Más de 200 personas sometidas a procedimientosLas autoridades calculan que más de 200 personas han sido sometidas a procedimientos estéticos por la pareja. Hasta el momento, la investigación ha identificado a 59 clientes que realizaron pagos por un importe conjunto superior a los 568 millones de pesos colombianos, equivalentes a unos 180.000 dólares.Entre las intervenciones que ofrecían se encontraban liposucciones, transferencias de grasa, aumentos de glúteos, lipopapadas, marcaciones abdominales y rinoplastias. Se trata de procedimientos que requieren personal cualificado, instalaciones adecuadas y medidas estrictas de seguridad sanitaria.La Fiscalía ha documentado episodios especialmente graves ocurridos durante algunas de estas operaciones. Varias víctimas despertaron en medio de las intervenciones y comenzaron a manifestar dolor.Ante sus gritos, los falsos médicos habrían reaccionado cubriéndoles la boca o sujetándolas para impedir que pidieran ayuda, según la información difundida por el organismo investigador.Estos testimonios forman parte de las pruebas recopiladas por la Fiscalía para determinar cómo actuaba la pareja y las condiciones en las que se desarrollaban las operaciones. La investigación también trata de establecer el número total de personas afectadas y el dinero obtenido mediante esta actividad.