Yuval Noah Harari advierte sobre el vínculo afectivo entre niños y asistentes conversacionales. Teme que la atención constante de estos programas genere expectativas difíciles de trasladar a las amistades humanas.Una misma herramienta puede ayudar con los deberes o servir para contar un problema personal. También hay productos concebidos para hacer compañía. Aunque compartan una pantalla, son usos con exigencias de protección distintas.Al escribir una confidencia también se pueden revelar datos sobre compañeros de clase o familiares. La protección afecta a quien conversa y a las personas mencionadas, aunque estas últimas ni siquiera hayan abierto la aplicación.Qué reflejan las encuestasEl historiador habló con Antonio Jiménez Barca en Lisboa el 8 de julio de 2026. EL PAÍS publicó la entrevista el 12. La advertencia expresa una valoración personal del historiador.El censo de Common Sense Media de 2026 encuestó a 1.204 niños y adolescentes de 9 a 17 años en Estados Unidos entre el 18 y el 26 de marzo. Entre quienes utilizaban IA, el 37% había hablado con ella de sentimientos o problemas personales. La conversación sobre asuntos personales ya figura entre los usos declarados.La confianza en la IA es otra cuestión. Entre los participantes en el censo, los apoyos humanos seguían siendo mayoritarios: preguntados a quién acudirían primero para hablar de sentimientos o problemas personales, el 56% del total elegía a un adulto de confianza; el 32%, a un amigo, y el 5%, a un chatbot.El estudio recoge hábitos y preferencias declarados por los participantes. No permite establecer que un chatbot provoque aislamiento ni mide en exclusiva aplicaciones de compañía: incluye usos diversos de la inteligencia artificial. Sus porcentajes corresponden a Estados Unidos y no pueden trasladarse sin más a España.Privacidad y diseño por edadesEn sus recomendaciones para empresas publicadas en junio de 2026, UNICEF pide distinguir los asistentes de uso general de los productos de compañía y aplicar protecciones según su riesgo. Propone evitar mensajes que sugieran una relación exclusiva o dependencia emocional, y no promocionar estos sistemas como amigos o confidentes fiables.Los avisos para volver a la aplicación también entran en esa revisión. El documento pide aplicar los ajustes más protectores de privacidad a los usuarios infantiles. Además, recomienda desactivar funciones que favorezcan el uso compulsivo y verificar la edad cuando sea necesario, con sistemas que recaben el mínimo de datos.El diseño también puede facilitar que un niño pida ayuda. La guía para empresas propone avisos comprensibles sobre la naturaleza del programa y vías sencillas para denunciar respuestas dañinas. Si una conversación revela una situación de riesgo, pide protocolos para interrumpirla y orientar al usuario hacia servicios de apoyo adecuados.En España, la Agencia Española de Protección de Datos publicó el 27 de enero de 2026 un decálogo sobre privacidad al usar IA que aconseja no introducir información identificativa o sensible. Recomienda utilizar casos ficticios cuando sea posible. La precaución incluye a terceros, como ocurre al cargar imágenes de otras personas.Para contar un conflicto de clase no hace falta escribir el nombre completo de un compañero, detallar dónde vive o adjuntar su fotografía. Son ejemplos de cómo reducir los datos de una consulta sin perder la pregunta. El nombre de un compañero sigue siendo un dato de otra persona, aunque aparezca dentro de una conversación sobre sentimientos.