Los estudiantes españoles regresan esta semana a las aulas después de unas vacaciones que están entre las más largas de Europa (unos 80 días). Más allá de los nervios de las primeras jornadas, los profesores y las familias no tardarán en constatar una de las consecuencias del largo parón estival: el retroceso académico, bautizado entre los investigadores como summer learning loss’. La pérdida de conocimientos y habilidades es un fenómeno que se da especialmente en la asignatura de Matemáticas, donde el efecto olvido puede equivaler a un mes de clase, según investigaciones estadounidenses. Lejos de ser homogéneo, el summer learning loss’ afecta especialmente a los niños de menor nivel socioeconómico en la competencia lectoescritora.Seguir leyendo....