En nuestro día a día hay muchas cosas que hacemos, vemos o utilizamos sin pararnos a pensar por qué son así . Las damos por hechas porque siempre han estado ahí. Desde los pequeños detalles de un objeto hasta la forma en la que funcionan determinados sistemas , rara vez nos preguntamos qué hay detrás. Sin embargo, cuando nos detenemos un instante, descubrimos que hay una explicación. A veces es una decisión práctica, otras responde a una necesidad concreta y, en ocasiones, hay una lógica mucho más curiosa de lo que podríamos imaginar. Uno de esos detalles está en algo que solemos llevar encima habitualmente: el Documento Nacional de Identidad ( DNI ). Todos sabemos que nuestro número acaba con una letra , pero ¿por qué esa y no otra? ¿tiene algún significado? Verónica Ruiz , ingeniera matemática, profesora y doctoranda, explica en el pódcast 'Clau, quiero ser ingeniera' cómo se asigna y para qué sirve. Verónica Ruiz confirma que la letra asociada a cada número de DNI no se asigna al azar, sino que sigue un patrón concreto. La ingeniera matemática explica cómo se determina. «Se calcula de la siguiente manera: coges el número de tu documento y lo divides entre 23 . El resto que te queda se relaciona con una tabla de letras. Esta operación se llama módulo», comenta. La doctoranda indica que el listado no sigue el orden del abecedario. «Hay algunas letras que no están como la O, para que no se confunda con el cero», apunta. La experta revela por qué se hace de esta manera. « Esto sirve como código de control , para asegurar que un DNI es correcto y que no te hayas confundido con un número», sostiene.