Querido como amigo y valorado como periodista, Ignacio Camacho. ¡Cómo será de potente el bulo del PSOE sobre el acceso a la alcaldía de Luis Uruñuela, para que, casi cincuenta años después, en el mismo día de su entierro al que juntos tú y yo asistimos, tu pluma te llevó adonde estoy seguro de que no querías ir! Me refiero a tu artículo, que publica ABC y que dice que fue alcalde «por una maniobra de Alejandro Rojas-Marcos en la negociación de los primeros pactos municipales», porque «cambió el Ayuntamiento de la capital por los de Huelva y Granada». Rotundamente. Este relato no es verdad. Ni hubo maniobra, ni hubo cambio. Y no solo no es verdad, sino que es... Ver Más