La situación en Ceuta, una semana después del colapso, permanece sin resolver, con miles de menores migrantes en las calles y la ciudad desbordada. El presidente Juan Jesús Vivas solicita ayuda a España y al Rey, quien visitará la ciudad, destacando la obligación ética y legal de atender a los menores y la necesidad de solidaridad entre comunidades autónomas para acogerlos, ya que la mayoría de centros están saturados. El Gobierno recibe duras críticas por su "sucesión de equivocaciones", la ausencia de ministros y las vacaciones del presidente Sánchez, percibidas como una burla y un intento de desviar la atención. Se acusa al Gobierno de neutralizar el papel del Rey, la institución más valorada, y de no utilizar su diplomacia con Marruecos. Las relaciones España-Marruecos son tensas, con un activo lobby marroquí en Estados Unidos que incluso plantea la posibilidad de que Ceuta y Melilla pasen a manos marroquíes. Europa muestra una "incapacidad" para gestionar la crisis migratoria, y ...