Las mipymes representan el 99 % de las empresas, pero enfrentan barreras profundas de acceso al crédito.Foto: tomada de Freepik.esLa Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera (URF) publicó un decreto que transforma la forma en que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) consiguen recursos en Colombia. Texto disponible al final de este artículo.La norma expedida permite que estos negocios accedan directamente al mercado de valores a través de un proceso denominado titularización, ofreciendo una alternativa diferente a los préstamos bancarios tradicionales o el crédito informal.En Colombia, de acuerdo con la URF, las mipymes representan el 99 % de las empresas, pero enfrentan barreras profundas de acceso al crédito. De hecho, se estima que existe una brecha de financiamiento equivalente al 14 % del PIB, lo que empuja a muchos emprendedores a depender de recursos propios o de préstamos informales como el llamado gota a gota. Con este decreto, el Gobierno busca que el ahorro de los inversionistas fluya directamente hacia el crecimiento de las pequeñas unidades productivas.La titularización funciona como un mecanismo para convertir activos en efectivo inmediato. Así, una pequeña empresa que tiene facturas por cobrar, contratos futuros o ventas seguras puede entregar esos derechos de cobro (sus activos) a una entidad experta, como una sociedad fiduciaria o una titularizadora, a cambio de recibir por ellos unos recursos monetarios de inmediato.La sociedad fiduciaria o la titularizadora agrupa esos derechos y los convierte en títulos (bonos) que se venden en la bolsa de valores a inversionistas. A medida que los clientes de la empresa pagan sus facturas, ese dinero se usa para pagarles a los inversionistas su capital más una rentabilidad.Facilidades para que el financiamiento sea barato y rápidoHistóricamente, los empresarios han percibido que entrar a la bolsa de valores era caro y complejo para un pequeño negocio.Con el nuevo decreto, la URF elimina dichas barreras, dado que los títulos se registran de forma casi inmediata en el Registro Nacional de Valores, reduciendo trámites burocráticos que antes tomaban meses, y permite a las fiduciarias y titularizadoras actuar como promotoras, ayudando a las empresas a organizar sus cuentas y prepararse para recibir inversión.La norma también introduce el «prospecto de información simplificado», un documento digital corto y sencillo que explica los riesgos y beneficios sin tecnicismos excesivos. Además, no sería obligatorio contratar a una agencia de calificación de riesgos, lo que abarata el proceso de salida al mercado.Finalmente, para garantizar que el sistema sea seguro, la norma incluye una regla de compromiso que indica que los dueños de la empresa que busca financiamiento deben retener al menos el 5 % de los activos que están titularizando. Esto asegura que el empresario tenga un interés directo en que el negocio funcione y que los cobros se realicen correctamente, protegiendo así el dinero de quienes invierten.La Superintendencia Financiera tendrá un plazo de 12 meses para emitir las instrucciones técnicas finales que pondrán este sistema en plena marcha en el segundo semestre de 2027.Consulte el decreto aquí—