Con tilde, «Luís». Así, en bronce y a ras del pavimento, estrenó la calle Tetuán su Paseo de los Poetas de la Generación del 27, y así, con el guion de «1902 – 1963» bien ventilado, quedó fundido el nombre del poeta, dos faltas en cinco palabras, porque aquí los homenajes se licitan, se funden y se atornillan, pero no se leen. De pie sobre la errata, Sanz llamó a Cernuda «posiblemente el poeta más universal que dio Sevilla» y anunció que la ciudad arrastra con él «una deuda de memoria que hoy empieza a saldar en las calles». El presente de indicativo tuvo puntería: la deuda empezaba a saldarse bajo sus zapatos. Y advertirla no exigía haber abierto 'La... Ver Más