Para la mayoría de las personas, conducir es una actividad cotidiana que proporciona autonomía. Sin embargo, para otras supone una fuente de angustia difícil de controlar. Ese miedo intenso a ponerse al volante recibe el nombre de amaxofobia, un trastorno que va mucho más allá de los nervios habituales de un conductor inexperto y que puede llegar a condicionar la vida personal, social y laboral de quien lo padece.Seguir leyendo....