La crisis de Ceuta, en la que más de 70.000 personas cruzaron la frontera con Marruecos de forma irregular, es un recordatorio de que la Unión Europea depende de terceros países para garantizar el control de sus fronteras, ha reconocido el comisario de Migración, Magnus Brunner, este jueves, durante su intervención en la reunión extraordinaria de la comisión de Interior de la Eurocámara para analizar el incidente.Seguir leyendo....