El rey de Inglaterra ha completado este martes una delicada maniobra de funambulismo diplomático al describir la esclavitud como un "capítulo vergonzoso de nuestra historia", que todavía proyecta una "sombra" en la actualidad, pero sin expresar directamente una disculpa por el rol del Reino Unido en el mercado de personas. Su intervención en la apertura formal de la cumbre de la Commonwealth, que se celebra en Antigua, venía marcada por la demanda creciente de reparaciones por parte de los países históricamente afectados y por la "apertura" del primer ministro británico, Andy Burnham, a un diálogo que conduzca a una disculpa oficial de Londres.Seguir leyendo....