Mide la distancia entre tus ojos y la pantalla y apunta a que la tele ocupe entre 30 y 40 grados de tu campo de visión. En la práctica, con el sofá a 2,5 metros eso da una pantalla de entre unas 60 y 82 pulgadas. Con un televisor 4K puedes sentarte más cerca sin ver píxeles; el 8K solo aporta algo si te sientas muy cerca de una pantalla enorme. Y el proyector tiene sentido cuando quieres más de 100 pulgadas y controlas la luz de la habitación.Esta guía es para quien está a punto de comprar tele y duda entre dos tamaños. Lo que sigue son las reglas que publican los propios fabricantes, por qué no coinciden entre sí y una cuenta sencilla para decidir con tus medidas.¿Qué distancia recomiendan los fabricantes para cada tamaño?La regla más extendida es multiplicar la diagonal por 1,2, y para 4K se acepta sentarse algo más cerca. Es la que propone Samsung en su guía de tamaños: una pantalla de 98 pulgadas por 1,2 da 118 pulgadas, unos 3 metros. La misma guía publica una tabla con dos distancias, una «general» y otra «recomendada para 4K»:TamañoAncho aprox.Distancia generalDistancia 4K (Samsung)55″1.225 mm1,7 m1,4 m65″1.440 mm2,0 m1,7 m75″1.670 mm2,3 m1,9 m85″1.885 mm2,6 m2,2 mLG propone otra fórmula: 4,2 cm por pulgada en Full HD (un 50 pulgadas, a 2,1 metros) y solo 2,1 cm por pulgada en 4K. Con esa regla, un 65 pulgadas 4K se vería bien a 1,37 metros.No todas las guías de marca son igual de serias. La de TCL en España, publicada en 2023, llega a calcular que quien se sienta a 3 metros necesitaría una pantalla de 192 pulgadas. Conviene tomar estas fórmulas como lo que son: puntos de partida escritos por quien vende televisores.El criterio que sí sirve: el ángulo de visiónLa forma más estable de decidir es el ángulo que ocupa la pantalla en tu campo visual, no una fórmula por pulgada. Samsung lo explica en la misma guía: lo ideal es que la tele ocupe entre 30 y 40 grados; por encima de 40 tendrías que mover los ojos o la cabeza para abarcar la imagen, y por debajo de 30 la experiencia resulta menos envolvente.Según el laboratorio de análisis RTINGS, la SMPTE (la sociedad de ingenieros de cine y televisión) recomienda que la pantalla llene como mínimo 30 grados para un uso mixto, y un campo de 40 grados es lo recomendable para una experiencia más cinematográfica. Esa atribución a la SMPTE procede de RTINGS, no de un documento de la propia sociedad, y encaja con el rango que da Samsung.Con el ancho de cada pantalla y un poco de trigonometría, la tabla queda así:Distancia al sofáTamaño para 30°Tamaño para 40°2 m~48″~66″2,5 m~60″~82″3 m~73″~99″Son cálculos propios para pantallas 16:9, redondeados. Y aquí aparece algo curioso: si aplicas el criterio de Samsung a su propia tabla 4K, un 65 pulgadas a 1,7 metros ocupa, según el mismo cálculo, unos 46 grados, por encima del límite de 40 que la misma página considera cómodo. Mi lectura es que las tablas «4K» de los fabricantes empujan hacia la pantalla más grande posible. No es mentira, pero tampoco es neutral.¿Merece la pena un televisor 8K para el salón?Para la inmensa mayoría de salones, no. La resolución solo se aprovecha si estás lo bastante cerca como para distinguir el detalle, y a las distancias habituales de un sofá el 4K ya está en el límite de lo que el ojo resuelve.RTINGS recoge que una persona con visión normal distingue detalles separados por 1/60 de grado (un minuto de arco). Con ese dato, la cuenta para un 65 pulgadas (cálculo propio con el ancho que da Samsung) es esta: en 4K cada píxel mide unos 0,375 mm y deja de distinguirse a partir de 1,3 metros; en 8K, a partir de 0,65 metros. Dicho de otro modo, si te sientas a más de 1,3 metros de un 65 pulgadas 4K, ya no ves píxeles, y el 8K no tiene nada que añadir. Este cálculo cuadra con la regla de LG de 2,1 cm por pulgada.El mismo laboratorio desaconseja comprar un 8K porque apenas hay contenido en esa resolución, y concluye que solo tiene sentido con una pantalla grande vista de muy cerca. Coincido. Ese dinero rinde más en mejor contraste, mejor procesado o un tamaño mayor en 4K.Antes de decidir el panel, conviene saber también cuánto debe preocuparte el quemado de pantalla en una tele OLED y qué aportan de verdad las tasas de refresco de 60, 120 o 144 Hz si vas a jugar.¿Cuándo tiene sentido un proyector en lugar de una tele?Cuando la distancia te pide más de 100 pulgadas y puedes oscurecer la habitación, o cuando no quieres una pantalla negra fija en la pared. A 3 metros, el criterio de 40 grados pide casi 100 pulgadas.La luz es lo que decide. La guía de BenQ para proyectores de salón recomienda más de 3.000 lúmenes para habitaciones con luz natural o lámparas encendidas, y unos 1.800 lúmenes bien calibrados para una sala oscura. También señala los modelos de ultracorta distancia (ultra short throw), que se colocan pegados a la pared, como opción para habitaciones pequeñas.Mi opinión: un proyector es una gran compra para quien ve sobre todo cine por la noche y puede bajar persianas. Para quien ve deporte a mediodía con el salón lleno de sol, una tele seguirá dando mejor imagen por euro. Y si pasas muchas horas delante de cualquiera de las dos, lo que dice la ciencia sobre la luz azul y la fatiga visual es menos alarmante de lo que se suele vender.La recomendación práctica cabe en una línea: mide la distancia real desde tus ojos, busca el tamaño que caiga entre 30 y 40 grados y elige el más grande de ese rango que quepa en el mueble y en el presupuesto. Ni la fórmula de una marca ni el entusiasmo de la tienda deberían llevarte por encima de los 40 grados, y si te pasas, notarás que la tele te mira a ti más que tú a ella. Hay un truco barato antes de comprar: recorta un cartón del ancho de la pantalla que dudas, pégalo en la pared una semana y míralo desde el sofá.La noticia Qué tamaño de televisor elegir según la distancia al sofá: la cuenta que hacen los fabricantes (y la que no te cuentan) fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.