La alineación del PSG que ha ganado las dos últimas Champions la saben todos los aficionados de memoria. La delantera ganadora la forman Doué, Dembelé y Kvaratskhelia. Pim, pam, pum. Ante el Barça (4-2), los franceses desequilibraron la balanza cuando Ousmane y Kravaradona ya se habían lesionado de distinta índole. El isquiotibial le jugó otra mala pasada a Dembélé y el georgiano se rompió el ligamento cruzado de la rodilla en una acción de infortunio con Xavi Espart. Además, esa noche se lesionó también Nuno Mendes, posiblemente el carrilero zurdo más desequilibrante del mundo. Pues bien, sin ninguno de los tres cracks diferenciales, el equipo de Luis Enrique se plantó en campo del Villareal y golearon sin piedad. El 0-6 es muy significativo. El 0-4 que lucía ya en el marcador de La Cerámica en el minuto 17 demuestra hasta qué punto el equipo francés es, hoy por hoy, una máquina perfectamente engrasada. No depende tanto de nombres sino del juego colectivo. Leer más]]>