«Aquello fue horrible. No puedo describirlo, hay que vivirlo . Allí toda la gente que estaba herida, eso era horrible». La voz de una vecina de Urda todavía se quiebra al recordar lo que vio en uno de los dos pabellones de la localidad que acogió a los heridos leves del accidente ferroviario. No quiere extenderse. «Ver a la gente así te impacta mucho», añade. Y prefiere dejarlo ahí, como si las palabras no alcanzaran para explicar lo que vio con sus propios ojos. Han pasado apenas cinco días desde la tragedia ferroviaria que ha dejado al menos 69 fallecidos y más de un centenar de heridos, y en Urda todavía cuesta asimilar lo ocurrido . El sonido de las... Ver Más