Una conducta autolesiva en Cataluña

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En septiembre de 2026 se presentaron los resultados de PISA 2025, pero Cataluña no había seguido las reglas para elegir a los alumnos que iban a participar y, por eso, los resultados catalanes fueron excluidos. Todo lleva a creer que los responsables han querido ocultar un nivel muy bajo. España como país obtuvo un resultado por debajo del promedio de la OCDE, pero debería haber sido menor todavía porque se deberían haber incluido los malos resultados de Cataluña . ¿Qué pasa en Cataluña? En las décadas de 1960 y 1970, es decir, durante el final del franquismo, siempre se asociaba a Barcelona con una vida cultural vibrante y libre, más atractiva que la de Madrid. Barcelona era una ciudad marcadamente intelectual y allí se concentraba la industria cultural española con librerías, editoriales, revistas, traductores y el doblaje de películas. Los escritores hispanoamericanos que iban a Europa se dirigían a París o a Barcelona. El famoso boom de la literatura hispanoamericana nació en Barcelona con nombres como García Márquez y Vargas Llosa , y no es exagerado decir que esta ciudad fue durante un tiempo la capital cultural del mundo hispánico. Esto es ya historia. Por fomentar lo local, los nacionalistas han ahuyentado al mundo cultural tanto nacional como internacional para intentar convertir Cataluña en un territorio monolingüe catalán a través de la educación y de los medios de comunicación. Un hito en esta transformación ocurrió en el año 1983 con la Ley de Normalización Lingüística que introduce el uso obligatorio del catalán como lengua vehicular en la educación. Desde entonces, la educación en Cataluña prioriza el catalán y se dedica a un adoctrinamiento político que hoy nadie niega fuera del círculo de los «creyentes». Ahora vemos el resultado: Cataluña está bajando en las comparaciones internacionales. La situación es cada vez más preocupante, como resalta un informe publicado recientemente por Societat Civil Catalana: 'La Educación en Cataluña. Un modelo de fracaso, discriminación e injusticia social'. Se trata de un estudio exhaustivo elaborado por José Manuel Lacasa basado en los informes PISA desde 2003 hasta 2022. El investigador ha encontrado un descenso general de conocimientos con un declive abrupto a partir de 2015, y durante los diez años a partir de 2015 Cataluña perdió lo que corresponde a unos dos años de escolarización. Ahora tiene resultados incluso peores que los del sur de España que se caracterizan por un nivel bajo desde hace mucho tiempo. En PISA 2022 el promedio de Cataluña estuvo por debajo del de España en su totalidad, algo nunca visto en España. Además, hay pocos ejemplos en la historia de PISA de una región que haya caído de manera tan brusca. Para usar la conocida metáfora del asensor: en Cataluña no solo no funciona el ascensor social, sino que, por el contrario, se observa un descenso general de todos los alumnos de todos los niveles socioeconómicos en las tres habilidades investigadas. Vamos a dirigir la mirada primero hacia lo más sorprendente que es el rendimiento de los alumnos catalanohablantes de familias de clase media alta o alta. Se suelen escolarizar en buenos colegios y obtener resultados aceptables, pero por debajo de los que hubieran obtenido en otra autonomía porque el currículo catalán exige poco esfuerzo intelectual. Estos jóvenes, privilegiados desde un punto de vista económico y social, resultan unos estudiantes regulares, es decir, el sistema no sirve bien ni siquiera al grupo al que querría ayudar en primer lugar. Estos jóvenes constituirán la base de las futuras empresas catalanas en su competición con otras regiones españolas y europeas. Otro grupo importante son los castellanohablantes que han estudiado en el modelo de la inmersión. Además de sufrir la misma bajada que los alumnos catalanohablantes, la política de inmersión los perjudica sistemáticamente, y hubieran obtenido mejores resultados si se hubieran escolarizado en castellano . Este resultado es negativo para los individuos, pero también para la vida económica de la región y del país. La inmersión amplía la desventaja de los hispanohablantes como grupo en Cataluña, ya que la mayoría pertenece a un nivel socioeconómico más bajo que el de los catalanohablantes. La desventaja se potencia aún más si los alumnos hispanohablantes viven en barrios en los que los colegios no logran un buen nivel y donde hay muchos inmigrantes extraeuropeos. La escuela no cierra la brecha social, sino que la amplía. ¿Cuál es el papel de la inmigración extraeuropea en el descenso? Los inmigrantes recientes suelen tener resultados bajos porque hablan otra lengua en casa, muchas veces tienen un nivel socioeconómico bajo, y quizá en su casa no se da importancia a la educación. El análisis de Lacasa muestra que los inmigrantes caen como los demás. Desde un nivel bajo descienden más todavía y con más inmigración se amplía ese grupo de menor nivel. Sin embargo, la presencia de inmigrantes recién llegados no puede ser la explicación de los resultados decepcionantes de los alumnos catalanohablantes, porque no suelen estudiar en los mismos colegios. Lacasa ha estudiado también las afirmaciones de los propios alumnos sobre su trabajo escolar. Comparados con los alumnos de otras regiones, los catalanes dicen venir a menudo con retraso a las clases, estudiar poco en casa, no preocuparse por las materias exigentes como las matemáticas y no esforzarse mucho en las pruebas. Estas informaciones transmiten la impresión de unos jóvenes mimados, con poca perseverancia, un concepto muy alto de sí mismos y grandes pero infundadas esperanzas para el futuro. Para las empresas catalanas estas actitudes son malas noticias. Otra posible causa del deterioro de la educación catalana , no tratada por Lacasa, es que los pedagogos y políticos catalanes han elegido como modelo pedagógico la llamada escuela progresista que se caracteriza por un ambiente relajado, antiautoritario y muchas veces antiintelectual. Otra causa más podría ser que Cataluña ha invertido mucho en tecnología en el aula, las famosas TIC. Sin embargo, existe investigación por ejemplo de la OCDE que relaciona un buen resultado en PISA con la lectura y no con la tecnología. Otras autonomías han introducido también la pedagogía progresista y la tecnología en el aula, pero Cataluña ha introducido además la inmersión y el adoctrinamiento. En resumen, Cataluña es un ejemplo de cómo una ventaja heredada se puede desperdiciar en un tiempo relativamente breve y de cómo unas reformas educativas decididas en régimen democrático y sin penuria de recursos pueden socavar la prosperidad futura de la región en cuestión. Es llamativo que la clase media o alta en Cataluña no dé la voz de alarma.