Comenzó como uno de esos clásicos 'dorm projects' de las residencias universitarias y probablemente acabe batiendo un récord mundial casi inesperado por todos excepto por Tomas Salvo, un estudiante de ingeniería aeroespacial de Georgia Tech que incluso tiene objetivo más ambiciosas para su primer dron a reacción.De hecho, es que las cifras de este dron Reaper RC construido por Tomas Salvo son bastante asombrosas, con nada menos que una velocidad máxima de 491 millas por hora en vuelo, lo que serían más o menos unos 790 kilómetros por hora con una carga útil de 1,2 kilogramos.Dice las fuentes de mashable.com que además esta velocidad no referencia un pico aislado en un vuelo de pruebas, pues el dron a reacción de este estudiante norteamericano mantuvo esa velocidad máxima durante cuatro minutos sin mayores problemas, pudiendo ascender también hasta una altura de 6.500 pies con una autonomía total de 31 millas (unos 50 kilómetros) a máxima velocidad. My college dorm project just broke the world speed record. Reaper hit 790 km/h (491 mph) carrying a 1.2 kg (2.6 lb) payload. These 3 Reapers are now the world’s fastest small jet-powered drones. Each of them can hold that speed for 4 minutes on a full tank. Reaper can be… pic.twitter.com/OuR0oACc5G— Tomas Salvo (@tomas_salvo22) October 30, 2026 Tomas Salvo podría batir un récord mundial con este proyecto, aunque su objetivo final es más ambicioso todavía: superar la barrera del sonido y conseguir un premio de 800.000 dólaresLo cierto es que todo se quedaría en una anécdota si no fuese porque en caso de validarse esta velocidad de 491 mph el ingenio de Tomas Salvo se alzaría con un récord mundial de velocidad de drones, saltando desde un tweet viral a una realidad que, eso sí, no es nada económica.No en vano, los costes publicados por el propio estudiante hablan de un gasto aproximado en el proyecto de unos 70.000 dólares más o menos, teniendo en cuenta que sólo los motores costaron unos 40.000 dólares. Hay más costes, pues entre pruebas y combustible se fueron otros 6.000 dólares, con otros rediseños, piezas y reparaciones tasadas en unos 20.000 dólares por un Tomas Salvo que, igualmente, se muestra ambicioso de cara al futuro.Así es cómo ha abierto recientemente una página de GoFundMe donde pretende recaudar 50.000 dólares para avanzar de forma más seria con el proyecto, buscando llevarlo a superar la barrera del sonido (Mach 1, aproximadamente 1.235 km/h).Esto es algo que le conllevaría conseguir el primer Boom Prize anunciado por Blake Scholl, CEO de Boom Supersonic, que ha ofrecido un premio total de 800.000 dólares -750.000 dólares en metálico y $50.000 adicionales en acciones de Boom- para "el primer avión radiocontrolado construido por aficionados que pueda romper la barrera del sonido". I'm building a supersonic RC aircraft. After my Reaper project went viral, @bscholl put up an $800k prize for the first supersonic RC drone and I'm going for it. >Assembling a small team of Georgia Tech students >Aircraft/propulsion solution outlined and already in motion… pic.twitter.com/m6YYv3dWLi— Tomas Salvo (@tomas_salvo22) August 18, 2026 No es baladí para nada el objetivo, pues necesitará ganar 276 millas por hora de velocidad seguramente con un rediseño por delante y un montón de pruebas a ejecutar con los materiales, con el fin de conseguir unos que sean 100% resistentes a esas velocidades.Por supuesto, el próximo vuelo del Reaper M1 ya se ha programado para finales de noviembre o principios de diciembre, donde podremos comprobar la evolución de Tomas Salvo con el impulso de los casi 17.000 dólares ya recaudados en el sitio web del proyecto en GoFundMe.Incluso puedes asistir a uno de los vuelos de prueba de este dron a reacción (casi) supersónico, siempre que contribuyas con 5.000 dólares o más para llevar esta costosa aeronave a buen puerto.