Edición original: Wolverine vol. 8 #14-17 (Marvel Comics, 2016)Edición España: Lobezno #10-11 (Panini Cómics, 2026)Guion: Saladin AhmedDibujo: Martín Cóccolo, Mike Henderson Entintado: Martín Cóccolo, Mike HendersonColor: Jesus AburtovFormato: Rústica · 48 páginas · 5,50 €Oh, Cánada«Haré todo lo que haga falta para mantenerlo a salvo.»Después de una entrega marcada por celebraciones especiales nuestra serie de reseñas cubriendo la presente etapa de Saladin Ahmed como guionista de Lobezno regresa a la programación habitual. En el día de hoy nos dedicamos a las entregas #10 y #11 de la edición española, traída a nuestras tierras por panini cómics y correspondiendo a los número #14 a #17 de la edición original U.S.A. Ahmed inicia en estos números un nuevo arco argumental habiendo resuelto la mayoría de líneas narrativas que había planteado en la primera docena de números de la serie, como el joven Wéndigo o la visita de vuelta a la mansión Howlett, sin perder de vista el hilo conductor que el autor pretende imprimirle a la serie. Sin más dilación nos adentramos en un nuevo juicio a esta etapa.La trama de este nuevo capítulo comienza con un Logan honrado las vidas de la manada de lobos junto a la cuál le pudimos encontrar, nosotros lectores y el villano Cyber, en el primer número de este volumen. Reanudando la marcha en su Cánada natal Lobezno se encuentra con una ciudad fantasma que esconde a un grupo de mutantes extraviados, que resultan ser unos sucesores espirituales de los Morlocks, el grupo de mutantes marginados que vivía en las alcantarillas del subsuelo de Manhattan. Defendiendo a este grupo de mutantes se encuentra la mercenaria Marta Plateada, que pronto acaba en un enfrentamiento cara a cara contra Logan. Lejos de ser el único conflicto, Lobezno sigue en el punto de mira del Departamento H, la agencia de espionaje canadiense, y la inspectora Mira Mehta en particular, a la que pudimos conocer en números anteriores y que ahora llega acompañada de una nueva edición de Alpha Flight.El guion de Ahmed, en la línea de lo que viene haciendo en la serie, resulta algo simple a la vez que sobrecargado. Mientras que el argumento es bastante sencillo, la caracterización del protagonista se apoya por completo en el monólogo interno de Logan, donde el autor insiste en explicar y volver a explicar lo que piensa y los detalles de cómo se siente el protagonista. Resulta una técnica que lastra la experiencia de lectura y elimina casi cualquier ambigüedad alrededor del personaje, sirviendo principalmente como herramienta de exposición y de manejo del ritmo. En cuanto a este último punto, es una ocurrencia bastante común en lo que llevamos de serie, las escenas de Logan en solitario en medio de un bosque se repiten cada pocos números y en ausencia de diálogo el escritor estadounidense recurre a un extenso monólogo interno para evitar que los ojos del lector vuelen a través de las páginas. Quitando la dinámica entre Marta Plateada y Lobezno, que de por sí recuerda a numerosos encuentros entre Logan y otros personajes, la relación más interesante que encontramos es la de Logan y la inspectora Mehta, que a pesar de ser una humana corriente está dispuesta a darle pelea al mutante de garras de adamántium.El dibujo corre a cargo de un nuevo equipo formado por Martín Cóccolo a los lápices y tintas, con la incorporación de Jesus Aburtov a los colores, a los que se suma Mike Henderson en sustitución a Cóccolo en dos entregas. Cóccolo en esta cabecera se ha mostrado como un dibujante bastante irregular, y aunque no logra deshacerse de todos sus problemas, el cambio de colorista (y el relevo durante dos números) parece sentarle bien. Su trabajo siempre ha dado mejores resultados cuando es capaz de imprimirle una textura a sus lápices, algo que vemos en estas páginas, pero además sus expresiones faciales son más consistentes, y sus escenas de acción algo más detalladas. Por su parte Henderson llega con un estilo bastante caricaturesco y dominado por formas geométricas, su trabajo es más que correcto y contiene las escenas más impactantes visualmente de esta tanda.En definitiva, una tanda que sube un poco el nivel respecto a sus antecesoras, aunque sigue mostrando algunos de los mismos problemas. Cabe destacar, además de lo mencionado, las portadas de Dan Panosian, que de entrada suponen un reclamo para cada número. La etapa de Ahmed hasta ahora viene marcada por un aspecto primordial del personaje: su origen canadiense. El hecho de que la narrativa comenzara con un enfrentamiento entre Lobezno y Wéndigo, una situación que ya tuvo lugar en su primera aparición en El Increíble Hulk no parece casualidad, hasta ahora casi toda la trama se ha desarrollado en territorio canadiense, y hemos revisitado escenarios del pasado de Logan como la vieja mansión de su familia; además, los principales antagonistas recurrentes parecen estar relacionados con el adamántium y con el Departamento H, dos figuras relacionadas con el origen de Logan. Veremos en el futuro cómo desarrolla Ahmed estas ideas.↑Lo mejorLa mejoría de Cóccolo. ↓Lo peorEl ritmo de lectura no consigue ser fluido.