En la memoria de cualquier aficionado al fútbol están registradas escenas de entradas violentas, con el resultado de sacar del campo al jugador lesionado, y no pocas veces de mandarlo al hospital. Nada se acerca a la muerte del jugador del Tenerife, Jesús de Miguel, fallecido ayer a las pocas horas de recibir una entrada espeluznante del portero rival. Las imágenes hablan por sí solas y permiten marcar la diferencia entre un lance, incluso violento, en la disputa de un balón o en la evitación de un gol, de lo que es un choque a la carrera para detener, como fuera, a un delantero únicamente atento al balón en disputa. La Policía ha abierto, lógicamente, una investigación de lo que... Ver Más