El Partido Popular (PP) recibió como nunca pensó que lo haría la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, in situ. Con los representantes del Grupo Popular en la Diputación Permanente ya de recogida en la sala Constitucional del Congreso de los Diputados, que incluso algunos diputados del principal partido de la oposición habían abandonado ya hacía minutos, el dirigente socialista soltó el bombazo en su último turno. Por un momento todos enmudecieron, incluso los que durante su larga intervención, de más de cuatro horas, le lanzaron varias pullas dialécticas. Seguir leyendo....