El ministro de Transportes, Óscar Puente, comparece en la Diputación Permanente del Congreso para abordar el accidente ferroviario de Urda. Aunque inicialmente rechaza dimitir y critica a la oposición, al término de la sesión anuncia por sorpresa su renuncia al ministerio y su salida de las listas electorales del PSOE. En su comparecencia propone medidas de seguridad como la supervisión obligatoria mediante dos controladores humanos y el uso de inteligencia artificial.El ingeniero Antonio Martín Carrillo cuestiona estas propuestas, a las que califica de ocurrencias, y advierte sobre las continuas averías del obsoleto sistema de seguridad LZB en la línea Madrid-Sevilla. Reclama acelerar la implantación definitiva del sistema europeo ERTMS.Analistas políticos consideran que la renuncia constituye un espectáculo mediático que evidencia la responsabilidad política del Gobierno y el desgaste socialista ante las próximas elecciones.Por último, el Sindicato Ferroviario mantiene la ...