El camino hacia el éxito del Atlético era resistir. No hay otra ante un Bayern que arrastra la inercia de la temporada pasada, en la que demostró que el PSG es el único equipo de Europa a su altura. Estaba en esas el equipo de Simeone, impartiendo con maestría un clínic de resistencia hasta que Le Normand lo boicoteó todo con un error de juvenil que, y esto es lo peor de todo, en absoluto resultó sorprendente.Seguir leyendo....