No era un referéndum sobre Donald Trump, pero se ha convertido en eso. Estados Unidos ha dado la espalda al presidente de la forma más contundente y rotunda posible en unas elecciones de medio mandato para la historia. El Partido Demócrata se ha llevado el control de la Cámara de Representantes y del Senado, y, en esta última cámara, ha conseguido recuperar escaños que llevaba un siglo sin conquistar, como en Kansas, y reconquistar bastiones republicanos que parecían inalcanzables, como Texas, con ventajas de doble dígito.Seguir leyendo....