En la guerra de Ucrania, primero fueron los teléfonos móviles que llevan los soldados; después, drones y tabletas; después, los satélites de órbita baja de Starlink; después, más y más drones... Centenares de miles de sensores están desplegados en el frente, y "reportan cada día no menos de 60 terabytes de datos". Tan tremendo flujo de información supone el reto de cómo procesarlo, según describe el general Carlos Javier Frías, Jefe de la División de Desarrollo de la Fuerza en el Estado Mayor de la Defensa. En su opinión, ya acaeció "el fin del campo de batalla como lugar oscuro".Seguir leyendo....