Pedro, 50 años, fontanero: “Hay trabajo de sobra, hasta el punto de que nosotros hemos tenido que anular hace dos años la luna de miel, porque no podíamos parar”
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El profesional y su esposa explican cómo se reparten las reparaciones y la gestión del negocio, mientras reivindican el aprendizaje del oficio y la necesidad de relevo generacional.