Fiel a su personaje, Javier Milei ha aprovechado su intervención ante el plenario de la Cumbre Iberoamericana reunida este jueves en Madrid para continuar su particular cruzada ideológica contra la izquierda y hacer campaña para su reelección, que debe afrontar en 2027. El presidente argentino ha hecho caso omiso a la petición del Rey, quien, al inicio del debate, había pedido a los mandatarios “ceñirse a la partitura” para que nadie desafinara de la voluntad común de consenso y la música de la cumbre sonara “armónica”, a pesar de la diversidad de instrumentos que conforman su orquesta. Seguir leyendo