Detener el tiempo

Wait 5 sec.

El FC Barcelona jugó el martes un partido muy inglés. Muy de Premier League entre semana: la lluvia persistente, el ritmo vivo y algo alocado deljuego, los ocho saques de esquina lanzados sobre la portería de Joan Garcia... Incluso el árbitro, que era italiano, se disfrazó de 'gentleman' y permitió una cierta dureza en los jugadores del Aston Villa. 'Keep calm and' sigan jugando, parecía decir, y si no pregunten al pie de Cubarsí por el color de esa entrada con tacos de Jackson: amarilla en la Premier, roja en el continente. Marcados por la tragedia de Tenerife, los jugadores vivieron un partido intenso y de gran nobleza. Lo reflejaba bien la nariz de Fermín, sangrando bajo la lluvia, como si de hecho aquello fuera un partido de rugby en, pongamos, Gloucester.Seguir leyendo....