El sector del ferrocarril está incendiado tras el siniestro de Urda (Toledo), segundo con consecuencias mortales en un periodo de 10 meses en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. El vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, asume este miércoles las competencias a las que renunció anoche Óscar Puente como ministro de Transportes, tal y como ha anunciado en una breve comparecencia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. No va a tener tiempo para mucho, más que para apagar fuegos. Urge apaciguar los ánimos entre los sindicatos ferroviarios. El de maquinistas, Semaf, tiene convocada una huelga para los próximos 10 y 12 de noviembre, los días antes y después del paro general. El potente colectivo reclama el cumplimiento de los acuerdos de refuerzo del mantenimiento de las redes de Adif y de las plantillas de empresas públicas ferroviarias, también de la agencia de seguridad, firmados en febrero. Fue tras las tragedias de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), y Semaf se queja de que “las promesas no cristalizan en realidades”, según su secretario general Diego Martín. Seguir leyendo