Los vecinos de Esquina y los familiares de la víctima la despidieron en un acto en la plaza 9 de Julio.El obispo Adolfo Canecín advirtió que "Dios no negocia con el mal" y sostuvo que "el perdón y la misericordia no es impunidad".El abogado querellante Gustavo Briend afirmó que la víctima fue "torturada y murió desangrada".