Si hablamos de dramas médicos puros, no series como Anatomía de Grey u otras casi igual de cercanas a las telenovelas, quienes ya cuenten con cierta edad pensarán inmediatamente en Urgencias (que también tenía sus amoríos), creada en 1994 por Michael Crichton, el también responsable de Jurassic Park, Congo o Esfera y uno de los novelistas más afamados de entonces.Quienes sean un poco más jóvenes también meterán en la ecuación a The Pitt, como es normal, pues la ficción de HBO exclusiva de HBO Max ha logrado hacerse un hueco en nuestros televisores y en nuestros corazones gracias al Dr. Robby y el resto de su equipo del turno de urgencias.Parecidos razonablesSin embargo, la relación entre ambas producciones va mucho más allá de compartir médicos, pacientes y pasillos de hospital. La viuda de Crichton, Sherri Crichton, lleva desde agosto de 2024 reclamando responsabilidades por lo que considera un reinicio no autorizado de Urgencias. Ahora un tribunal de apelaciones de California ha decidido que existen motivos suficientes para que el litigio llegue a juicio, después de rechazar el recurso presentado por Warner Bros. Television.La resolución, unánime y firmada por un panel de tres jueces, considera que existen «claras y numerosas similitudes» entre las dos series. Entre los elementos señalados figuran el escenario de un servicio de urgencias, el ritmo frenético, la terminología médica, las representaciones gráficas de lesiones y la presencia de un joven médico recién salido de la facultad que todavía no está preparado para su trabajo. También menciona el agotamiento del personal sanitario y los estallidos emocionales que acompañan a las crisis.En vez del reboot de 'Urgencias' tuvimos 'The Pitt', o eso dicen los demandantesLa demanda sostiene que The Pitt nació después de que fracasaran las negociaciones para recuperar Urgencias mediante una nueva versión o reboot. El contrato firmado por Crichton en 1994 incluía una cláusula que impedía a Warner Bros. realizar secuelas o derivados sin su autorización. La viuda del escritor considera que el estudio y los responsables de la nueva ficción acabaron desarrollando una producción que vulneraba esos derechos.La decisión, eso sí, no implica que todos los señalados tengan que sentarse ante el jurado. El tribunal ha dejado fuera del procedimiento al actor Noah Wyle, al productor John Wells y a R. Scott Gemmill, al no encontrar pruebas de que conocieran la posible vulneración contractual. Warner Bros. Television sí tendrá que defenderse, y el juicio podría celebrarse el próximo verano de 2027 si no hay acuerdo previo.